Hola forer@s. Me parece genial que los perros se pasen el dato a estas horas donde esta la movida de los levantes, terrachopp, kilkenny, rockeros o cualquier otro boliche. Lastimosamente ya estoy fuera de ese ritmo, pero los felicito por la iniciativa, así era el foro hace varias décadas y ojalá se vuelva a eso. Pero eso no es el motivo de mi relato. Como mi el topic madre e hija, no se si es acá o en incestos que va este relato.
Hace varias décadas, me recibi de la facu en el extranjero. Comencé a trabajar en una multinacional 4 años y después me mandaron de vuelta a Paraguay, en la misma multi granelera, años 75 80. Boom de la soja, Itaipu chorreaba guita, mi sueldo era 321.000 Guaraníes, así mismo, 321.000. Como parámetro, habían restaurantes top como el Jardín de la Cerveza, Show Yguazu, Hermitage, la Carreta, y otros donde el plato más caro salía 350 Guaraníes, la cerveza 35 Guaraníes, el whisky 250 y algunos vinos y champagne 1.000 Guaraníes. y así. Hubo un boliche, mas bien un lugar para amig@s llamado el Elefante Blanco, que en paz descanse Lía, la dueña (algún forero antiguo alguna vez comentó de estos lugares). En ese lugar la conocí a una divorciada, buena pinta, de buena posición social y económica. Comenzamos a salir y nos enrrollamos. Ir a Molas López, Primer Presidente, Mdme. Lynch o mismo Lambaré, ya era monte. Las mejores aventuras con AA las pasé con ella, era 8 años mayor que yo pero degenerada, le gustaba lo arriesgado, el exciting como coger a las 3 de la mañana en la calle, España y Brasilia, en pleno edicto. Le gustaba duro, que se le estire del pelo, nalgadas, chupadas de tetas que se le quedaban las marcas por días. Quería sexo todos los días. La rutina era salir a cenar, y después aventuras. Una vez cogimos en el estacionamiento de una disco, ella de cuatro sobre el capó de mi auto. Era de mente muy liberal para esa época en este país. Tenía una hija de 18 años, muy muy linda. Me dijo que quería que saliese a cenar con nosotros. Salimos unas veces y la primera vez que fuimos a una disco los tres, tragos, baile. Toca una música lenta y la chiquilina me dice para bailar. Vamos, comienza a apretar y ponen una música en francés medio erotika, los más antiguos recordarán, y me apretaba cada vez más y me susurraba en el oído, mi pija rearmada. Después ya eran unos bailes con la madre y otros con la hija. Termina la disco, salimos y ya en el auto, saliendo, la madre se me tira, me abre el cierre, saca el arma y lo masajea, yo asustadisimo. Se desprende la blusa y pela las tetas y me dice, vení chupame. Whats? Vení, vení. Obvio, rekaure las chupe, Gral. Santos y Avda. Fernando. La hija me acariciaba la cabeza y me apretaba contra las tetas de la madre. Llegamos a su casa, me dicen para tomar un café para que me pase el pedo. Mientras que la madre fue a preparar el café, la hija se me tira en el sofá y vestida me franelea encima de la pija y comienza a gemir, yo pensaba que se armaba el kilombo. Pero no, aparece la madre y mientras la otra seguía montada, la madre me besaba y me hacía chupar sus tetas, era su debilidad. Terminó la madrugada. Al día siguiente, como si nada hable con la madre y programamos la noche. Salimos y apareció la hija de nuevo, con una mini y botitas. Eso me calentó. Cenamos en un restaurante show y al salir la madre dice: vamos a dormir los tres juntos, pero no en casa. Yo era soltero, vivía con mis viejos. Entonces al motel, creo se llamaba los Pinos, uno de los primeros en Ita Enramada. Fue una jauría, las dos encima mío. Esa vez fue normal digamos, pete natural y convencional, terminé muerto. Las siguientes veces ya fue completo, después con consoladores y vibrado res que se traían del Brasil porque sexshopps ni ahí. La chiquilina cada vez mas prendida, ya habían pasado casi dos años de esa vida de convivencia. Cada vez me gustaba más la hija. Un día llegó a su casa, me recibe la hija y me dice: mamá se está bañando, vení cojeme rápido acá en el garage. Se levantó la pollerita, sin bikini, se agachó en forma de U inversa y le metí por ambos lados. Ahí comenzó a terminarse el trío. La madre se dio cuenta que iba siendo desplazada. Se suspendieron las salidas entre los tres, no obstante, seguía saliendo con la hija de mañana temprano, a las 6am ya que a las 7,30 entraba al laburo o al salir a las 16pm hasta que fue a Francia, sigue allá casada y con hijos. Con la madre, seguíamos viéndonos de noche. Le conoció a un brasilero diplomático y se fue. Y yo acá, con esos buenos recuerdos