Segunda vez en este lugar. La primera vez fue con una morena con tetas falsas, una experiencia aceptable pero nada del otro mundo. Pasé por allí la semana pasada y decidí parar a medianoche y, para mi sorpresa, una Naty risueña abrió la puerta. Dijo que había otra chica disponible. Dije que no, que nos fuéramos. Otra risita. Linda. Subí y lo que me gusta de este lugar es que el aire acondicionado zumba. Me encanta. Lo que odio es la presión del agua en la ducha: no existe. Una ducha de 2 minutos se convierte en 10 minutos de agonía. Llego a la habitación y ahí está Naty trasteando con sus 4 teléfonos sonriendo en su camisón. Pregunto por los extras y me dice que la puerta trasera está abierta para extras. Me apunto inmediatamente. Su mamada natural es regular, pero estaba deseando esa invitación por la puerta trasera en D4. Y aleluya.
Tiene una cicatriz de la cesárea, pero no me preocupó porque la tuve en el D4.
Valió la pena el extra y, lo más importante, la chica es genial, relajada, tranquila y no es tan engreída como muchas de las que he visto hasta ahora.
7/10
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Frankfurt · Publicado