Se acercan las cenas de fin de año y los perros aprovechan para sacarse las ganas con sus compañeritas con las que calentonearon todo el año. Esta historia no es mía, pero doy fe de lo que pasó más o menos. Laburabamos para una empresa multinacional,una fábrica grande. Y en mi área eramos 8 tipos, todos trabajamos en la parte operativa de fábrica. Zapaton, casco y mameluco todo el día. Del otro lado todos los culitos empolvados del área administrativa. En mi area nos tocaba laburar directo con compras, todos dinosaurios y gente que tenía más de 20 años en la empresa por lo que no se le podía rajar, entre ellos estaba una mina de esa area, Majo por ponerle un nombre, 25 años ella era flaquita, blanca, pelo negro lacio, era chiquita 1.55 maximo, tetitas chicas, culo grande y bien fit, las crossfit era su onda, en la fabrica siempre se iba recatada, pero no podia ocultar del todo su cuerpazo. Los perros desde siempre se enamoraron de ella, el problema es que estaba casada.
Uno de los perros, martin por ponerle otro nombre, desde el dia 1 le tanteo, ella era calidad con los perros, pero cualquier comentario tie’y que le hacías ya ponía cara de culo y de vuelta a lo laboral. Martín mucho la remo, pero cuando quería darle un pasito más ella le hacía viajar. Eso sí, cualquier cosa que necesitaba de nosotros, directo a Martín se iba a pedir, y el otro le dejaba en bola al gerente regional y eso con tal de hablar con ella.
Las fiestas de fin de año eran para los empleados y si querías llevar un invitado pagabas x monto, todos los años Majo le llevaba a su esposo, otro culito empolvado también.
Llegó de nuevo la fiesta de fin de año, y los perros le preguntaron a Majo si le iba a llevar su permiso, y ella dijo que sí como siempre. El día de la farra nos dejaban salir antes para ir a prepararnos supuestamente.
Martín y yo vivíamos cerca, él me quedaba en el camino, entonces compartimos el trayecto. Llegamos al hotel donde se iba a hacer la farra, y le vemos a Majo llorando ahí con las víboras del sector administrativo. Pasamos nomás de largo. Rápido Martin se da cuenta que no está el esposo. Después de reojo la veíamos a ella ahogarse en Champagne. Cenamos, se hizo el sorteo y después empezó el baile. Ahí Majo ya está destroyer, despeinada, maquillaje corrido, tuichaite tatare. Se acercó a nuestro grupo y nos abrazó a todos, demasiados quería he’i. Y ahí apareció la villana de la noche, su amiga Majin Boo le decían los perros, una gorda rubia que parecía para sacarle de todos lados a Majo tatare. Martín olió a su presa y no dudó. Le acechaba como esos leones, en un descuido de Majin boo, jaha me dijo, le sacó a bailar y el resto de los perros fuimos a hacerle el aguante. Majo estaba entregada, le bailaba a Martin, el tatu pochy que tenía era único. después aparecía majin Boo y le quería sacar de ahí. Después la otra ka’ure venía otra vez junto a Martín. Después uno de los perros se tuvo que inmolar, y le sacó a bailar tb a Majín Boo, le trajo sus tragos agua, nambré, enamorado ha’e jajaja. Después de eso, en un movimiento coordinado tipo Los Magníficos, el inmolado le llevó al baño a Majin Boo, Martin me hace un gesto, le habla a Majo y salen tb, ya estaban pidiendo un Uber. Y veo que parten para el telo. Nosotros seguimos chupando y farreando, me escribe Martín que le busque de X lugar.
Me contó que estaba poseída por el champagne la mina parecía que estaba en una peli porno, le chupó la pija garganta profunda, le escupiría y seguía chupando, cabalgaba como loca se agarraba las tetas, le cogió de 4 , misionero, le dio vueltas por toda la pieza. una hora por ahí le cogió según él. Después cuando largo y terminaron, la mina se bañó y volvió a ser la de la oficina, con cara de orto cuando le tanteas. Nunca más bromeó con nosotros. Esa combinación que tantas alegrías me dio fue el tatu pochy, farra y alcohol.
Aprovechen los muchachos y chicas que leen, y saquense las ganas con esa compañera con el que todo el año calentonearon. Saludos